El pH es un
parámetro que permite conocer que tan ácida o alcalina es la solución
del suelo, dicho que la solución del suelo es donde las raíces de las
plantas toman los nutrimentos necesarios para su crecimiento y
desarrollo. La escala de medición del pH está entre los valores de 0.0 a
14.0. El pH también es un indicador de múltiples propiedades químicas,
físicas y biológicas del suelo que influyen fuertemente sobre la
disponibilidad de los nutrimentos esenciales para las plantas. El pH
dentro de un rango específico permite que la mayoría de los nutrientes
mantengan su máxima disponibilidad. Por debajo de dicho rango se pueden
presentar problemas de deficiencias de nitrógeno, fósforo, potasio,
calcio, azufre o magnesio; mientras que por encima de este mismo rango
la disponibilidad de micronutrimentos (hierro, manganeso, cobre o zinc)
se reduce (Figura 1). La adaptabilidad de cada especie a un rango
determinado de pH, hacen que este sea el principal criterio con respecto
a la dinámica de los nutrimentos que serán absorbidos por sus raíces y
que influyen en su productividad.
Disponibilidad
de nutrientes















